jueves, 27 de marzo de 2008

LOS JUEGOS MEDIEVALES SOBRE TABLERO EN PIEDRA DE LA CATEDRAL DE TUI (PONTEVEDRA) ( y VIII)

CONCLUSIONES Y LINEAS DE INVESTIGACION A REALIZAR EN EL FUTURO
- Refiriéndonos en primer lugar a los documentados en las construcciones religiosas, (como es el caso de la catedral de Tui, que hoy estudiamos), tenemos que considerar en primer lugar, que la localización de los tableros de juego la tenemos en las piedras que corresponden a bancadas adosadas a los muros laterales (en su cara interna) de la catedral o iglesia, procurando situarse en zonas alejadas del altar o punto principal de culto y atención de los fieles. También puede ubicarse, como en Tui, en una zona interna de acceso restringido al público en general, como son las escaleras a la torre. Luego tenemos que si se sitúan en el exterior del templo, en la mayoría de las veces, van a estar también en bancadas o bancos de piedras adosados a la pared externa del templo, normalmente en sus laterales, pero también en el atrio, a la entrada de la iglesia. Sería una forma de entretenerse la gente, antes de que se iniciara el oficio religioso en cuestión.
- En cuanto a los que se pueden apreciar dentro de las fortalezas medievales, su ubicación corresponde a zonas que en la mayoría de los casos, están muy bien orientadas y poseen una gran visibilidad y dominio visual sobre el territorio en que se levanta dichas construcciones militares y existen una roca que presenta una superficie bastante plana, para que pueda colocarse las piezas de juego y no se caigan del tablero grabado. Esta ubicación nos hablaría sin duda, de las largas horas de vigilancia y espera a que estarían sometidos los guardianes de la torre o castillo y la forma en que pasarían ese tiempo, disfrutando con esos juegos o pasatiempos.
- Es importante resaltar el hallazgo de muchas de estas piezas arqueológicas reutilizadas en las mismas construcciones, pero que por el lugar que hoy mismo ocupan, nos estarían indicando que fueron retiradas de su lugar original y en reformas posteriores de la construcción, perdiendo su función inicial, fueron empleadas como un elemento constructivo más en las nuevas obras. De ahí tenemos los tableros de juegos, algunos de ellos, parcialmente destruidos, que podemos documentar empotrados en algunas paredes de las citas construcciones.
- El descubrimiento de estos juegos nos tiene que plantear el introducirnos más en la sociedad de la época a que corresponden y comprender más y mejor la mentalidad de la misma, en este caso, a través de como pasaban los momentos de ocio, por ejemplo.
- Son muy frecuentes, por lo menos en numerosos claustros de diferentes monasterios y catedrales de España y Portugal, por citar un ejemplo, localizar tableros de juego de este tipo y con posterioridad, otros más evolucionados, que nos trasladan en el tiempo, al momento en que esos claustros tenían una gran actividad y eran frecuentados por muchos religiosos y alumnos que acudían a aprender las enseñanzas que se impartían en dichos conjuntos y que aprovechaban su momento de descanso o libre, para entretenerse pasando el tiempo jugando en esos tableros grabados en piedra y que hoy han llegado hasta nosotros, aunque en muchos casos, en muy mal estado de conservación y son muy difíciles de documentar.
- Las líneas de investigación futuras pasan en primer lugar por la realización de un “Corpus” o catálogo general de todos los tableros medievales de juego sobre piedra que conocemos, plasmando en el mismo todos los datos posibles de los mismos: emplazamiento, medidas, conservación, tipología y variantes, …
- Será muy interesante también indagar en la cronología de todos los tableros de juego que se vayan catalogando, pues si bien, la cronología propuesta para ellos corresponde a períodos medievales, sabemos que el origen de algunos de ellos ( como el “tres en raya o el “alquerque de nueve”), los podemos encontrar en épocas anteriores, como puede ser la romana, pues poseemos ya en la actualidad algunos ejemplos de los mismos, en yacimientos romanos, tanto grabados sobre la roca base del monte, como en placas de piedras portátiles o incluso en ladrillos o tejas planas correspondientes a esas fechas. De igual forma, apunta a esa etapa de romanización, numerosas piezas o fichas de juego, encontradas en diferentes excavaciones arqueológicas en ese tipo de asentamientos, realizadas en diferentes materiales, tales como, cerámica, vidrio, piedra; diversos colores como, azul, blanco, negro; y la forma que poseían que iba de las circulares a las cuadradas y de las planas a las troncocónicas, por ejemplo.
También sabemos que estos tipos de juegos van a seguir en uso más allá del Medievo, teniéndolos bien documentados en la Edad Moderna, tanto en nuestro continente, como en el continente americano, algunos de ellos llevados por los españoles en la conquista, como lo demuestran ciertos dibujos y grabados de esa época encontrados en América, más concretamente en Perú y México. También es interesante ver como algunos de ellos, como el alquerque del XII, evolucionará y dará origen a otros juegos de tablero, en concreto, las damas, por ejemplo y poseemos casos bien documentados en varios claustros de siglo XVI-XVII en España ( por ejemplo en Tortosa), en donde tenemos los tableros de juegos cuadriculados, ya evolucionados, pues presentan sus cuadrículas alternando, los tipos de relieve de las mismas.
- La investigación sistemática y correcta de estos dos elementos fundamentales, como son los tableros sobre los que se jugaba, así como, las fichas de juego que se utilizaban en los mismos, nos darán una documentación muy importante, para poder complementarla en ocasiones con escritos de la época a que pertenecen que nos hablarán de las reglas de juego que existían para jugar de forma adecuada a estos juegos que nos introducen en la parte lúdica de nuestros antepasados.
- También y por último, mencionar que el debido inventario general de los tableros de juegos que podamos detectar, nos informarán sin lugar a dudas, a documentar variantes de los juegos que hoy ya conocemos y a descubrir otros que existieron y que no han llegado hasta nosotros, su referencia escrita.
- Finalmente hemos de señalar, ya centrándonos en el caso que hoy nos ocupa y que es el de la catedral de Tui, que sería muy interesante realizar una prospección y análisis profundo de todas las construcciones de piedra existentes en la misma y verificar de esa forma si existen o no más tableros de juego medievales, así como, cuando se lleve a cabo alguna intervención arqueológica en el interior o exterior del lugar que hoy en día ocupa la catedral, al analizar y estudiar los posibles materiales arqueológicos que se encuentren, poder distinguir posibles elementos o piezas utilizadas en tableros de juego, bien sea sobre grabados en soportes rígidos que puedan llegar a nosotros perfectamente, como en piedra, cerámica, etc…, como otros que podrían corresponder a tableros realizados sobre otro tipo de material más perecedero, como sería la madera o un pergamino, por ejemplo.
Nota.- Para las personas interesadas en saber más sobre este tema, recomiendo, como ya hiciera al inicio de este breve artículo, la lectura de los trabajos mencionados, en los que tendrán variada información complementaria, así como numerosas referencias bibliográficas para poder consultar y profundizar más en este apasionante mundo.
Nota a las ilustraciones: En las imágenes de arriba, dos tableros de juego localizados por tierras extremeñas ( un "alquerque de nueve" de Trujillo y un "alquerque de doce" de Almoharin ), en donde se está desarrollando una gran labor de inventariado de este tipo de grabados. Abajo, como colafón de este comentario, una ilustración de la Crónica de Poma de Ayala, del siglo XVI, en donde se puede ver prefectamente la representación de un tablero de juego de "alquerque de doce", a los pies del jefe inca Atahualpa y un guardián castellano, que podría corresponder a F. Pizarro. Ello nos demuestra la llegada de este tipo de juego a tierras americanas y en épocas posteriores a las que se dan en su mayoría en la P. Ibérica.