sábado, 20 de septiembre de 2008

LOS JUEGOS DE TABLEROS MEDIEVALES DE LA CATEDRAL DE OURENSE ( VI )

4.5.- “Alquerque de nueve”, número 2

En la misma bancada, luego de la base de una columna, a unos 80 centímetros de la misma, nos encontramos con este otro tablero, que corresponde perfectamente al diseño que nos define al tradicional juego de “Alquerque de nueve”. Está grabado a unos 50 centímetros de la terminación del sillar o losa en que fue realizado. Las medidas de sus tres cuadrados( más bien deberíamos decir, figuras cuadrangulares) concéntricos son las siguientes: el más externo, posee 28 centímetros de largo por unos 26 centímetros de ancho; el intermedio, mide 16 centímetros en ambos sentidos; y el último, 11,5 de laro por unos 10 de ancho.

La anchura de sus surcos grabados, varía entre los tres y dos centímetros. Posee una extraordinaria conservación.

4.6.- Alquerque de nueve, numero 3

Este tablero de juego se encontraba inédito hasta la fecha. La noticia de la existencia de este nuevo tablero de juego, la debemos a D. Miguel Ángel González García, que gentilmente nos la mostró, al llevar a cabo el estudio de todos los juegos de la catedral.

Se localiza en la escalera estrecha en forma de caracol, que da acceso a uno de los tejados de la catedral (desde el que se contempla una magnífica vista del cimborrio) y se llega a la misma, por una pequeña puerta situada a la izquierda de la entrada de la portada sur de la catedral. El juego fue grabado justo en el séptimo peldaño de la mencionada escalera, a unos 45 centímetros del eje de la misma y a unos 16 centímetros de la curva del muro de la pared, que en esta zona posee una pequeña abertura a modo de reducida ventana.

Aunque poseemos los tras tres figuras cuadrangulares concéntricas habituales, aquí podemos ver como de las esquinas de los dos cuadrados primeros, salen una líneas en diagonal hasta tocar el último cuadrado, haciéndonos pensar que podemos estar delante de otra variación o modalidad del famoso juego de “alquerque de nueve”, que se jugaría lógicamente con otras reglas de funcionamiento distintas a las que hemos hablado cuando tratamos el tema en el apartado correspondiente.

Por la mala conservación de este tablero, debido sin duda al lugar de paso que se encuentra y que hizo que poco a poco, se fuera desgastando la zona grabada más pisada, parte de las líneas que forman el diseño están muy erosionadas o han desaparecido. Sobre todo en su parte derecha del mismo, pues la otra zona, al encontrarse más cerca del eje de la escalera, impedía el poner encima del mismo, el pie para el ascenso o descenso por la escalera.

El figura cuadrangular exterior posee unos 30 centímetros de longitud por 27 centímetros de ancho; la intermedia, 27 centímetros de largo por 21 centímetros de ancho; y finalmente, la más interna, mide 17 centímetros de longitud por 15 centímetros de ancho.

Los grabados presentan unos surcos muy finos y su grosor oscila tan sólo entre el centímetro al medio centímetro. La ejecución de los mismos es totalmente distinta a todos lo que hemos analizado y posiblemente corresponda a otro momento cronológico.

Como señalamos, el estado de conservación que posee, es muy malo y es difícil su lectura total, si no es posible si no se dispone de una iluminación apropiada y expresamente puesta en la zona para ser observado o por medio de la realización de calcos de papel.

Nota.- Ilustran este comentario, una fotografía general de la bancada dos de la fachada sur, en la que podemos ver en primer plano el "alquerque de nueve" existen en la misma; la fotografía de la escalera a la subida al cimborrio, en la podemos observar muy gastado por el tiempo, otro "alquerque de nueve" pero de distinta tipología que el anterior; y finalmente, el calco de papel del tablero anterior.