En mi ultima y reciente visita a la bella ciudad de Ávila con mi amigo Jesús Pexegueiro Hermida, pudimos comprobar una serie de grabados rupestres en la galería porticada orientada hacia el sur, de la conocida basílica románico-gótica de San Vicente, ya en zona de extramuros de la ciudad, pero cerca una de sus puertas. Los grabados en cuestión se encuentran en la superficie de una serie de lápidas funerarias que forman una larga bancada adosada al muro exterior del templo por esta zona. Podemos resumir que los citados grabados podemos dividirlos en dos tipos: unos corresponden a grupos de pequeñas cazoletas y otro a una serie de diseños geométricos de líneas rectas que delimitan algunos espacios que podemos observar ahora de forma parcial o total. Aunque la piedra en la que están estas inscripciones posee una buena pátina pues el material es de buena calidad, por diversas circunstancias algunos de las formas geométricas se encuentran muy deterioradas y es difícil su estudio completo. En algunas de ellas parece como se hubiera repicado la piedra encima de ellas. Respecto a los grupos de coviñas se presentan en varios grupos y mostrando diversas composiciones, que en ocasiones podían corresponder a tableros de juegos completos y otras a juegos que ya han llegado hasta nosotros incompletos, pues nunca se llegaron a finalizar por motivos que desconocemos. Los diseños geométricos nos llevan más a pensar en distintas modalidades o tipos de "tres en raya" o "alquerque de tres", poseyendo uno de ellos, pequeñas cazoletas en los puntos de intersección de las líneas rectas así como en su zona central. Teniendo en cuenta las lápidas góticas en las que están grabados estos tableros, creemos que su cronología debe situarse hacia una etapa posterior al siglo XVI. Habría que realizar un buen levantamiento de calcos de papel y fotografías con luz rasante o nocturna, para poder hablar con más certeza sobre estos grabados, que nos hablan de la perduración de este tipo de tableros en períodos que van más allá de la Edad Media, como podemos observar en otros casos ya estudiados en este blog. Nota.- En las fotografías de Jesús Pexegueiro, a quien agrado su colaboración desinteresada, podemos ver, desde una panorámica general de la galeria porticada en donde se encuentran estos grabados, asi como otras que en detalle nos acercan más a las características de los mismos y en el lugar en que fueron realizados ( encima de unas estelas funerarias góticas ).
Gracias al foro del románico al que hice mención en mi anterior comentario en este blog, tuve la suerte de encontrarme con esta magnífica fotografía, cuyo autor es "Tvlgas" perteneciente a un fragmento de tablero romano del tipo "Alquerque de IX", que se puede ver en el museo del Teatro Romano de Zaragoza, pues fue encontrado cuando se llegaron a cabo las excavaciones arqueológicas correspondientes en este yacimiento romano zaragozano. Hay que recordar que la Zaragoza romana fue conocida como Caesar Augusta y tuvo mucha importancia, desde su fundación, a finales del siglo I antes de Jesucristo, como lo atestiguan los restos romanos conservados y las fuentes clásicas de la época, al referirse a ella. Lo que primero llama la atención de este tablero de juego que el soporte es cerámico y que las líneas que diseñan el tipo de juego, fueron realizadas antes de la cocción del barro y no después, como es habitual en este tipo de objetos arqueológicos. También podemos ver dos pequeñas cazoletas que poseen en las zonas intermedias del primer y tercer cuadrado, que también fueron realizadas antes de ser cocida la pieza. Por último, observamos una línea longitudinal y paralela a los lados de los cuadrados que atraviesa el centro de la figura. Al no poseer la totalidad del tablero no sabemos que poseía en la otra parte, por ejemplo, si estaban marcadas otras pequeñas cazoletas en las zonas intermedias de alguno de los lados de los cuadrados, como vemos que ocurre con las otras. Las dimensiones del tablero de juego así como la circunstancia de que el diseño geométrico que presenta, fue realizado antes de la cocción del barro, nos habla de una intencionalidad manifiesta antes de su confección y nos podía estar hablando de estar observando un tablero de juego "portátil" o también que fue fabricado para ser colocado en un lugar concreto de una estructura, en posición horizontal para que sirviera para el fin para el que fue hecho. Para terminar este breve comentario sobre esta interesante pieza, plantear, que por la línea que presenta en su parte interna, así como sus dos pequeñas cazoletas marcadas, podemos estar ante una variante del conocido más tarde como "alquerque de IX", pues el modelo habitual de este tipo de tableros de juegos, no presenta estas dos características. Nota.- Agradezco al autor de la fotografía su colaboración desinteresada, por poder utilizar la citada imagen.
Hoy nos vamos a acercar a una serie de tableros que he podido conocer por dos fuentes distintas dentro de la red. Se trata de los tableros de juego de la iglesia románica de San Esteban de Eusa (Navarra). Por la primera, un artículo sobre los mismos, conozco la situación y características de los mismos. Y por la segunda, por medio de la visión de unas buenas fotografías he podido sacar mis propias conclusiones sobre los mismos.
D. José Luis Echeveste, en un pequeño pero interesante y ameno artículo, titulado “ “Los tableros de juego en la galería porticada de la iglesia parroquial de San Esteban de Eusa”, que es posible localizar en la red, nos comenta entre otras cosas las características de los tableros de juego que analiza en su trabajo citado: “ En San Esteban de Eusa encontramos, grabados en los sillares de la galería porticada, tres tableros de juegos. Uno de ellos, situado en la arcada más cercana al pórtico de la iglesia, es un estupendo tablero para el alquerque de nueve. El segundo esta situado muy cerca del primero, y es prácticamente idéntico a éste, pero su estado de conservación es bastante malo. Por último, en la otra arcada encontramos un tablero de cuatro por cuatro casillas que puede servir para multitud de juegos, entre ellos, el alquerque. Junto a este tablero fueron practicados dos pequeños hoyos, muy probablemente para dejar las fichas o peones usados en el juego.” En cuanto a la función de los mismos y sobre su cronología, teniendo en cuenta, el lugar yla posición horizontal en que se encuentran nos dice que :” Estos tableros serían tallados con posterioridad a la construcción del edificio, en época indeterminada, y con el único objeto de jugar con ellos. A nuestro parecer, éste es el caso de San Esteban de Eusa, puesto que los tableros se encuentran en la repisa de las arcadas de la galería porticada, un lugar completamente a cubierto del mal tiempo, orientado al sur, y desde el que se disfruta de una agradable tranquilidad e incluso de unas magníficas vistas. Recordemos además que los pórticos de las iglesias, especialmente cuando están cubiertos por una galería, han servido tradicionalmente como lugar de actividad pública diversa: reuniones del concejo, punto de encuentro de la gente del pueblo, y por supuesto, terreno de diversos juegos, como el frontón y los bolos.”
Las fotografías y la información fueron tomadas de un interesante y ameno foro de debate románico "on line", que recomiendo y agradezco sus datos.
Gracias a la visión de estas imágenes, que comentaré a continuación, puedo ahora hablar sobre los citados tableros, esperando realizar una visita “in situ” a este hermoso ejemplo del románico navarro”
Comentando las mencionadas fotografías que están publicadas en la parte superior de este artículo, en orden, de arriba abajo:
En la primera imagen tenemos una vista general de la galería porticada de esta iglesia del románico navarro fechable hacia el siglo XIII. En la segunda de la fotografías, podemos ver una magnífica panorámica que se puede apreciar desde las arcadas de esta galería, que dominan visualmente las tierras que se extienden a sus pies. En la siguiente, ya podemos ver claramente uno de los tableros de juego. Se trata de un “tabula lusoriae”, esto es, un tablero de juego cuyos orígenes los podemos rastrear hasta el mundo clásico (griego-romano). Aunque nos viene dado por un diseño cuadrangular dividido en 16 casillas o retículas cuadrada, podemos observar, como hacia la parte inferior del mismo, existen unas líneas rectas grabadas que salen fuera del mismo y nos sugieren que no está completo: o bien que no ha llevado hasta nosotros o bien que nunca se llegó a terminar. El siguiente diseño geométrico a simple vista nos recuerda a un tablero de juego de “Alquerque de IX”, pero si nos fijamos bien, posee cuatro cuadrados casi concéntricos no estando todas las zonas intermedias de sus lados unidas entre ellos, como es habitual en este tipo de tablero. Analizando más la fotografía, podemos ver como los dos primeros cuadrados, de afuera hacia dentro, son más homogéneos y en cambio, los siguientes se encuentran más excéntricos y vemos como no están unidos el tercero con el segundo (menos por un lado). Luego observamos los dos del centro, que al igual que en el caso anterior sólo están enlazados por un lado y como el pequeño cuadrado fiinal posee en su interior dos líneas que se cruzan en el centro,.Todo esto nos hace pensar que estamos ante dos grabados que fueron realizados en fechas distintas. Existe uno de ellos, el que corresponde a los dos cuadrados exteriores que fueron grabados anteriormente a los otros dos cuadrados siguientes. Y por último, tenemos la imagen perfecta de un tablero tradicional del “Alquerque de IX” a no ser que posee como novedad, en su parte central una pequeña cruz, grabada posiblemente con posterioridad al trazado del tablero de juego medieval original.
Para finalizar este pequeño comentario sobre estos interesantes tableros de juego sólo el aclarar, que cuando mencionamos que determinados grabados son realizadas con posterioridad a unos más antiguos, lo que no podemos fechar es el tiempo que a transcurrido entre los que fueron grabados primeros y los posteriores. En ocasiones puedes ser cuestión de días, meses, años,..sólo nos ofrece lo que en arqueología llamamos “cronología relativa”: que unos son anteriores a otros .
Gracias a la información y las fotografías que de forma desinteresada y muy amablemente me ha facilitado mi amigo José Luis Lozano, hoy podemos hablar del tablero de juego de "alquerque de IX" que se localizada en una roca con superficie ligeramente plana y que controla bien, como es costumbre en los emplazamentos en que se encuentran estos grabados, en la famosa necrópolis medieval de Revenga, en Quintanar de la Sierra, en la provincia de Burgos. Para los que quieran poseer más datos sobre este interesante yacimiento arqueológico pueden buscar el enlace correspondiente desde esta misma página. Como es habitual en este tipo de diseños geométricos grabados que corresponden a tableros de juego de "alquerque de IX", nos viene dado por tres cuadrados concéntricos, que se encuentran unidos por líneas rectas que parten de la zona intermedia de sus lados. Por desgracia, la zona inferior de este grabado se encuentra en muy mal estado de conservación, sobretodo en su parte izquierda. Es interesante señalar la existencia de otros pequeños grabados, como pequeños círculos simples, cazoletas y otros de difícil lectura, distribuídos por toda la superficie de la roca que posee el tablero en cuestión. Sería muy importante proceder a la limpieza adecuada de la misma y realizar una lectura completa de todos los grabados que posee, por medio de calcos de papel a escala y buenas fotos, para conocer todo lo que nos puede revelar esta roca en cuestión y que hoy día no podemos apreciar debidamente, sobretodo por los líquenes que cubren dicha superficie. Poseemos además diversas referencias escritas y orales, pero muy imprecisas, que hablan de otros tableros de juegos de "alqurque de IX" en este yacimiento. Una buena prospección arqueológica en el lugar, nos ayudaría a valorar adecuadamente estas menciones y comprobar su veracidad. Como comentamos anteriormente, también nos llama la atención la colocación estratégica y de control que posee el emplazamiento de la zoca, pues desde la misma se tiene una buena visión del área adyacente.
Nota.- En las fotografías que ilustran este breve comentario, podemos ver desde diferentes puntos de vista dicho grabado, así como un detalle del mismo.
Ya abandonando las tierras del cercano Oriente, pero poco, y quedándonos en Grecia, hoy hablaremos muy brevemente de algunos posibles juegos de tableros a base de series de cazoletas localizados en esta área geográfica y datables en épocas antiguas. Las fotografías yla información nos la proporciona, como es habitual, nuestro amigo D. Félix da Costa Pardo y hoy nos vamos a referir a un juego de cazoletas o serie de cazoletas localizado en una gran piedra situada en la entrada a la denominada tumba de Agamenón, en la mítica ciudad de Micenas, en el Peloponeso griego y en el centro de la antigua Atenas, más concretamente en el templo de Hefestión, situado a la izquierda de la famosa Ágora, viniendo de la Acrópolis ateniense. La piedra con posible tablero de juego de cazoletas o huecos, de Micenas, consiste en un agrupamiento de diferente oquedades, de las que se pueden distinguir perfectamente cinco de ellas, que configuran un diseño geométrico, que correspondería a un sencillo "tres en raya". A su lado existen otras cazoletas que podrían pertenecer a este juego, con variantes, o a otros que no han llevado a nosotros. El juego del templo de Hefestión, ya en la Atenas clásica, consiste en una serie de doce cazoletas, distribuídas, en una serie de seis en línea recta, con otra paralela con la misma cantidad de huecos, debajo de ella. La conservación de este tablero es magnífica por la buena calidad del mármol en la que están grabadas. Para una mayor información sobre la tumba de Agamenón y del templo de Hefestión atenisense, se puede consultar en las páginas correspodnietes de wikipedia, relativas a los citados monumentos: Tesoro de Atreo y Hefestión. Son muy numerosos los tableros de este tipo en todo los monumentos griegos. Los tradicionales "mancalas" están presentes en la mayoría de los yacimienstos arqueológicos que podemos visitar en este país. El problema es el dar una cronología correcta a este tipo de tableros de juego. Ya conocidos desde época griega clásica, muy conocidos y practicados en la romainzación de esta zona geográfica, van a ser muy frecuentes en la etapa posterior, ya cercana a la edad media y que dará origen al famoso juego árabe de "mancala". Como suelo hacer en este tipo de comentario, animo a la gente que viaja a zonas arqueológicas por todo el mundo, que se fije en las piedras que va contemplando a su alrededor, pues pueden estar al lado de tableros de juegos, que aún no están identificados o no han sido publicados y por lo mismo no son conocidos. Comentario de las fotografías: De abajo hacia ariba: Gran piedra con serie de cazoletas situada en la entrada de la denominada "tumba de Agamenón" en la mítica ciudad de Micenas; y en las siguientes imágenes, tenemos un detalle y una panorámica general del tablero de juego de cazoletas localizado en el templo de Hefestión, en Atenas.
Hoy vamos a finalizar nuestra incursión en tierras sirias en busca de tableros de juego, documentando varios localizados en las bellas y monumnetales ciudades romanas de Palmira y Apamea, meta de numerosos visitantes que buscan, cada año, las mejores ruinas de esta época por esa área geográfica tan llena de yacimientos arqueológicos. En Palmira el monumneto más visitado es el denominado templo consagrado al culto del dios Bel, que es una derivación del famosos culto al dios babilónico Baal. Este edificio religioso fue construído hacia el año 32 después de Jesucristo y alrededor del mismo, en numerosas piedras que enlosan diferentes áreas adyacentes al mismo, se pueden ver algunos tableros de juego del tipo de agrupamiento de cazoletas, en serie de dos, paralelas y que nos hablan del conocido juego de "mancala". Traemos dos de muestra y en ellos vemos, una serie de dos líneas de pequeños huecos paralelas, de 8 y 5 en concreto, mal conservados, pues la superficie de la piedra en la que fueron grabados, es de mala calidad, se realizaron por "piqueteado" y el paso del tiempo y la gente por ellos, los ha deteriorado mucho. Para los lectores que quieran conocer más sobre la ciudad de Palmira, doy el enlace con la página de wikipedia que habla sobre la misma. En la ciudad de Apamea, también se pueden apreciar diversos tableros de este mismo tipo, reproduciendo aquí uno localizado en la importante y larga "vía columnata". Aquí vemos, con bastante dificultad, una serie de cinco pequeños huecos en linea recta paralelos con otros. Como los mencionados anteriormente, su estado de conservación, por parecidas circunstancias, es muy malo. Para los que deseen conocer algo más sobre esta ciudad, que enlacen con la página que se indica de wikipedia. La información y las fotografías que he utilizado, al igual que la de los comentarios anteriores sobre los tableros de juego en Siria, me fueron facilitadas por mi buen amigo y entusiasta conocedor de nuestro pasado, D. Félix da Costa Pardo, a quiem le agradezco su colaboración continuada. Comentario de las imágenes: De abajo hacia arriba: los dos tableros de "mancala" de la ciudad de Palmira; a continuación una panorámica general del templo Bel; luego el sencillo tablero de serie de cazoletas o huecos de Apamea; y por último, una vista parcial de algunos edificios públicos de la "via columnata" en donde se localiza el anterior juego.
Hoy nos ocuparemos de una de las fortalezas medievales más legendarias y míticas del tiempo de las cruzadas : El Crac de los Caballeros.
Según la wikipedia: “El Crac de los Caballeros (Krak des Chevaliers en francés, fortaleza de los caballeros en una mezcla de árabe y francés) es un castillo situado en la actual Siria que fue la sede central de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén en Siria durante la época de las cruzadas. Fue incluido por la Unesco en el Patrimonio de la Humanidad, en el año 2006 junto con el Castillo de Saladino. …El castillo fue construido por los cruzados sobre un espolón del desierto sirio con el fin de proteger la ruta que unía la ciudad siria de Homs (bajo dominio musulmán) con Trípoli (Líbano), capital del condado del mismo nombre, en la costa del Mediterráneo.La fortaleza original había sido construida por el emir de Alepo. Fue capturado por Raimundo IV de Tolosa en 1099 durante la Primera Cruzada, pero fue abandonado cuando los cruzados siguieron su ruta hacia Jerusalén. Fue recupado por Tancredo, príncipe de Galilea en 1110. Raimundo II, conde de Trípoli, se lo cedió a los caballeros hospitalarios en 1142. Durante el siglo y medio siguiente, los caballeros construyeron una imponente fortaleza, la mayor de Tierra Santa, que resistió al menos doce asaltos por parte de los musulmanes”….Para los que le interesa saber más la historia de este castillo, consultar la página, siguiendo el enlace.
Gracias de nuevo a mi buen amigo Félix da Costa Pardo, que me cedió sus fotografías y las informaciones respectivas, hoy podemos analizar dos juegos de cazoletas que se encuentran en la torre de homenaje del citado castillo.
Los dos tableros de juego presentan dos series horizontales y paralelas de siete huecos semiesféricos o cazoletas de medianos tamaño. Uno de otro se diferencian que uno de ellos, posee una cazoleta en la parte superior de la primera serie. Como comentamos en otras ocasiones, posiblemente este hueco, serviría para depositar las fichas con las que se iban a jugar o eran eliminadas durante el juego.
En las fotografías podemos ver, como uno de los tableros de los juegos, se encuentran en un banco adosado a la pared cerca de un ventanal y el otro se localiza justo, en la piedra horizontal en la base del hueco de una ventana.
Desde ambos lugares, se posee una magnifica vista del entorno y nos hablan de los momentos de ocio que pasaron las personas en estos recintos, alternando posiblemente tiempos de vigilancia con los de descanso.
Estos juegos de cazoletas que contemplamos, son parte de los muchos otros que existen por otras dependencias de la fortaleza, la mayoría grabados en determinados pisos y en algunas escaleras, y por ello, peor conservados que los que hoy mostramos aquí, por ser constantemente pisados por los turistas que visitan el monumento y no darse cuenta del tema, por no estar debidamente señalizados y protegidos.
Para finalizar sólo comentar que si bien estos tableros son de época medieval, lo que no sabemos con certeza absoluta es si fueron realizados por los cruzados o por los árabes, pues como se sabe esta impresionante fortaleza fue ocupada por ambos ejércitos.