viernes, 6 de junio de 2008

EL "ALQUERQUE DE NUEVE" MEDIEVAL DE LA IGLESIA DE BEADE (OURENSE)


Gracias a la referencia proporcionada por estudioso medievalista, D. R. Alarcón Herrera, pude hace unos días acercarme a la iglesia de Santa María de Beade, localizada en el municipio ourensano del mismo nombre y estudiar "in situ" un sillar en el que se encuentra grabado un tablero de juego del tipo de "Alquerque de nueve".
Aunque lo que hoy se ve de la citada iglesia, corresponde en gran parte a la construcción llevada a cabo aprtir del siglo XVI y posteriores, en la zona intermedia de las portadas laterales, entre la nave principal propiamente dicha y el ábside, conserva restos de la antigua iglesia románica existente aquí, antes de la construcción de la que hoy tenemos delante de nosotros. Es en esa parte, correspondiente a los siglos XII-XIII, aproximadamente, en el su muro norte, en la parte del mismo y justo debajo de la cornisa y entre dos canecillos, donde podemos ver un sillar posiblemente reutilizado, que presenta el conocido diseño geométrico de tres cuadrados concéntricos, unidos entre si por líneas rectas que salen de su parte intermedia de sus lados. Fue realizado hacia un lateral del sillar, bien trabajado y con una superficie granítica bien lisa, pero que no podemos dar las medidas, por que la gran altura a la que está del suelo no nos lo permite. Sólo en el momento que se hagan trabajos de limpieza y/o consolidación en este monumento y se pongan los andamios precisos, se podrá acceder a esta interesante pieza y realizar las mediciones y calcos precisos.
Es interesante pararnos a pensar un poco, en buscar el posible por qué de la situación de esa pieza en ese lugar tan concreto. Podemos estar ante un caso fortuíto de reutilizar una piedra que poseía un tablero y por suerte fue colocada en ese lugar porque al cantero le gusto o le encajaba ahí o pensar que fue colocada exactamente en el sitio que ocupa pues representaba más que un diseño que se podía relacionar con el juego que en ella se podría haber realizado, sino que tenía un significado más profundo para el que la viese allí expuesta.
No está de más recordar aquí, lo que Juan Eduardo Cirlot, en su famoso Diccionario de Símbolos, haciendo mención al investigador francés Louis Charbonneau, al hablar del "triple recinto" dice: " Simboliza el ternario, o la constitución triple del hombre: cuerpo, alma, espíritu; o del mundo: universo físico, universo inteligible o intelectual y universo espiriual o trascendente".
Estamos delante de una interesante pieza que nos hace cuestionar la función o destino del diseño grabado en ella y que se nos va a presentar en otras muchas, al encontrar las mismas siendo reutilizadas en lugares que no son los originales o que se encuentran fragmentadas. Pienso que la simbología de este tipo de tablero de juego era conocido por las personas que jugaban en él y que en ocasiones, podemos encontrarnos que el mismo diseño va a ser grabado en alguna piedra que colocada en un lugar estratégico de la construcción religiosa, le haga recordar al que se acerca a la iglesia, esta triple simbología de la que nos habla Cirlot y de la que gustaban acudir a ésta y otras "piedras símbolos" la gente de la Edad Media.
Nota.- La fotografía que se reproduce en la parte alta de este comentario y retocado el grabado, para poder ver bien el grabado me fue facilita por R. Alarcón Herrera, a quien agradezco dicha gentileza.