jueves, 10 de abril de 2008

EL ALQUERQUE DE MEDIANA DE VOLTOYA ( ÁVILA )

Gracias a la información desinteresada, así como a la cesión de las fotos que ilustran este comentario, de D. José Luis del Rey Martín, podemos traer hoy a este blog un bello y bien conservado ejemplar de un tablero de juego de los conocidos como "de alquerque de nueve".
Como se puede ver perfectamente en las imágenes, la originalidad de este grabado, que nos muestra comos es común en todos los de este tipo, tres cuadrados concéntricos, son las 25 pequeñas cazoletas que presentan dichas figuras geométricas, en sus vértices y en la zona intermedia de sus lados y finalmente, una colocada justo en el centro del cuadrado más interno y más pequeño.
También podemos apreciar en las fotografías, como el grabado se encuentra realizado en la superficie plana de una roca, como es habitual en este tipo de diseños, por su función de tableros de juego.
El lugar en que se ubica este alquerque se denomina "Venero" y pertenece al ayuntamiento de Mediana de Voltoya, en la provincia de Ávila, más concretamente a 12 kilómetros de su capital. La altitud en que se emplaza, a más de mil metros de altura sobre el nivel del mar, nos habla de un mundo de pastoreo, que en la actualidad existe pero que sin duda viene de épocas muchas más anteriores.
Por las noticias que tenemos del lugar en que se encuentra este grabado rupestre, ésta actividad del cuidado de rebaños de animales aún se practica, asi como que hay noticias de la existencia de algún molino o molinos en la zona, pues hace algún tiempo se localizó una rueda de molino en las cercanías.
Estos dos temas, del pastoreo y de la molienda, van muy unidos para muchos estudiosos del tema de los tableros de juego de este tipo, a la utilización de estos grabados para pasar los largos momentos de ocio, como pasatiempo entre la actividad que estaban realizando y períodos de descanso. En el pastoreo, cuando tenía cercanos los animales y podían ser vigilados perfectamente desde el lugar en que se encuentra el grabado y en relación con la actividad de los molinos, en los momentos que había de pausa entre una molienda y otra o en la espera que viniesen a traerles más grano para moler.
En cuanto a la cronología que podemos barajar para este alquerque, atendiendo al lugar en que se encuentra así como a la misma tipología del grabado, pienso que la datación más antigua la podemos colocar en el medievo y la más tardía hacia el siglo XVIII.
Desde aquí animo a D. José Luis del Rey, no sólo a que realicé las mediciones correspondientes para poder documentar debidamente este hallazgo, sino a que busque más por esa zona y otras parecidas, pues sin lugar a dudas, van a aparecer otros grabados.