jueves, 15 de abril de 2010

UN TABLERO DE JUEGO EN PONTECALDELAS (PONTEVEDRA)

Por una breve noticia y una buena fotografía (que reproducimos aquí) aparecida hace unos meses en el diario La Voz de Galicia, podemos hoy hablar de un diseño geométrico, que por su configuración nos hace incluirlo en los denominados tableros de juego "tipo alquerque de nueve", localizado por el "Grupo A Laxe da Irena de la Fundación Alto Verdugo", localizado en la conocida elevación rocosa existente en la zona, denominada "A Roca" y más concretamente en la ladera de la misma, en el lugar conocido por "As Raposeiras", en la parroquia de "A Ínsua", perteneciente al ayuntamiento pontevedrés de Pontecaldelas. Antes de iniciar a hablar brevemente sobre este nuevo tablero, quiero felicitar desde aquí al citado grupo de estudiosos, que tan buenos resultados está obteniendo en la prospección de la zona.
Como podemos apreciar en la imagen, podemos observar como en una superficie bastante plana, de granito de grano medio,se han grabado tres figuras cuadrangulares concéntricas, que en al menos en dos de sus lados, poseen las líneas caratcerísticas que los unen entre desde la parte intermedia de su lado. En los otros dos lados no es posible distinguir claramente la existencia de este particularidad, que es la que lo puede identificar plenamente como un tablero de juego de los llamados de "alquerque de IX". En la zona central del conjunto podemos ver una pequeña cazoleta.
A la espera de un estudio más detallado de este interesante grabado y teniendo en cuenta lo expuesto, podríamos estar ante un tablero de juego que no llegó a finalizarse o que se completaba con líneas grabadas que por circunstancias diversas no han llevado hasta nosotros, o que estas pequeñas rectas grabadas que faltan, fueron sustituídas por otras, éstas marcadas de forma no permanente ( por ejemplo, por medio de una materia que pintara o diera color diferente al de la piedra) y con ello se podría jugar en este sencillo tablero tanto al "alquerque de IX" y sus diversas variante o se jugase al "el tres en raya", por lo cual se convertiría en un "alquerque de III".
Así tendríamos un tablero que dependiendo del acabado final que marcasen las líneas situadas entre estos tres cuadrados irregulares concéntricos, en el que se podrían practicar diferentes juegos.
Por su emplazamiento y características, así como que no se encuentra ubicado en un hábitat arqueológico, por lo menos hasta hoy conocido, creemos que pueda tratarse de un tablero de juego de época medieval o quizás algo posterior, realizado y utilizado por personas que pasarían largas horas de trabajo en el campo, en diversas actividades agrícolas-ganaderas y que se entretendrían de esa forma en el tiempo de descanso que podrían tener en algunos momentos del desarrollo de sus tareas. El ejemplo, más recurrente, es el del pastor, que desde una posición buena de vigilancia y control de su ganado, pudiera realizar esta actividad lúdica, sin descuidar su trabajo.