miércoles, 23 de julio de 2008

TABLEROS DE JUEGOS EN EL MUSEU D'HISTORIA DE LA CIUTAT DE BARCELONA

Hace poco tiempo, aunque la publicación ya es de 1951, tuve la oportunidad de leer el pequeño pero interesante trabajo titulado " Pedres i auques", del investigador A. Durán i Sampere, en que nos informaba de varios tableros de juegos localizados en aquella época al realizarse trabajos de excavación en la pequeña plaza de San Iu, cercana a la catedral de Barcelona. Mostraba una losa pétrea con un "alquerque de doce" y en una pilastra localizada "in situ" podíamos ver claramente un "alquerque de nueve" con una gran cazoleta en su zona central y a su lado un dos cuadrados concéntricos, que podían corresponden a un tablero que no llegó a terminarse y de similar diseño que anterior. Por la colocación del elemento constructivo, en vertical, podeos pensar en una reutilización de la misma, con los grabados correspondientes a otra época, en que la citada pieza estaba en posición horizontal.
Conociendo esta noticia, aproveché un viaje a la capital catalana, para intentar ver estos tableros y para ello, mi buena amiga y museóloga, Camila González Gou, me puso en contacto con la conservadora del Museu d'Historia de la Ciutat, Dña. Julia Beltrán de Heredia Bercero, que gentilmente me recibió, me facilitó la información pedida y me acompañó personalmente a ver los tableros que en la actualidad se custodian ne el citado museo.
Me explicó que los tableros de juego que yo veía a ver forman parte de un total de siete, localizados todos ellos debajo del citada plaza de San Iu y que corresponde a los restos del edificio episcopal que se documenta en ese lugar. Estos tableros están grabados en diferentes sillares de varios estructuras arquitectónicas y en losas que fueron reutilizadas en este interesante construcción. Así pude ver en una de las salas del museo, expuesta la piedra que posee el "alquerque de doce", que según la ficha del museo, es de arenisca y mide 10 centímetros de grosor, poseyendo unas medidas de 41 centímetros por 37 centímetros. Se encuentra rota parcialmente, en su parte superior, fractura que afecta al conjunto grabado. Hay que hacer notar, que los pequeños cuadrados resultantes, del cruce de las tres líneas paralelas que se cortan interiormente, sólo poseen una diagonal y no dos como es lo típico en este diseño de tablero. Estaríamos pues, delante de una variedad, que podríamos definir como una figura rectangular reticulada con un gran rombo inscrito en su interior. Al lado de esta singular pieza arqueológica, pudimos ver en una vitrina cercana, la representación de un pequeño tablero de "alquerque de nueve" grabado en un material cerámico rojizo, que presenta a su lado un gran "nudo de Salomón" también grabado. Logicamente, por sus reducidas dimensiones no podemos incluir esta representación del citado juego, en un tablero en el que se podía jugar, si no más bien, en la decoración de está pieza con este diseño, que bien pudiera tener otro valor simbólico, al que apuntan diversos investigadores.
Ya haciendo el recorrido por la zona subterránea musealizada y correspondiente a la parte en que se ubica el mencionado edificio episcopal, datable a época visigótica ( alrededor del siglo VI después de Jesucristo) se puede observar en un grueso muro, en uno de sus grandes sillares, dos tableros de juego de "alquerque de nueve", con cazoleta central y colocados uno encima del otro, siendo el mayor y mejor conservado en que se encuentra en la parte inferior, estando separados uno del otro, por dos rebajes en la piedra.
Continuando el recorrido, en una pilastra de la que arranca una bóveda, en una de las piedras de la misma, un grabado de tres cuadrados concéntricos, que por la distancia desde los que los observé, no pude documentar si poseen los líneas rectas grabadas, que son características del tablero de juego denominado "alquerque de nueve", como los mencionados anteriormente.
Finalmente en otra piedra reutilizada, malamente se documentaba un posible tablero de los conocidos como "alquerques de tres".
Hemos de recordar que en este edificio fueron encontradas varias fichas de juego, destacando dos de ellas, fabricadas de hueso, representando una de ellas, una rana y en la otra podemos leer el número siete, en romano ( VII).
Por lo que pudo ver y con las limitaciones de una visita rápida y sin mucho tiempo para el análisis de lo visto, creo que ninguna de las piezas que pude reconocer, corresponde al sillar localizado en la excavación de 1951. Creo que sería muy útil, poder sacar buenos calcos de papel a cada tablero documentado, así como unas fotografías adecuadas y analizar otros muros por si pudiera haber más tableros reutilizados.
En cuanto a la cronología que le podemos dar a estos tableros, "a grosso modo", los grabados realizados en las piedras reutilizadas en la construcción del edificio episcopal del siglo VI, con grabados de "alquerques de nueve" tendrían que ser anteriores, tal vez, hasta de época romana. Finalmente sobre la losa con el "alquerque de doce" pienso en una datación más tardía, posiblemente medieval.
Para finalizar quiero agradecer publicamente la colaboración prestada por el Museu d'Historia de la Ciutat de Barcelona, en la figura de su Responsable de Conservación, la arqueóloga Julia Beltrán de Heredia Bercero.
Nota.- En las imágenes, la losa con el "alquerque de doce" que se expone en el museo y un detalle del sillar reutilizado en el edificio episcopal que posee los dos "alquerques de nueve"