lunes, 17 de diciembre de 2007

EL ALQUERQUE DE NUEVE DE TOUZA (TABOADELA, OURENSE)



En el nuestro recorrido buscando nuevas muestras de tableros de juegos romanos o medievales por Galicia, nos acercamos a la provincia de Ourense, más concretamente a la iglesia de San Xurxo de Touza, perteneciente al ayuntamiento de Taboadela, cercano a la capital de la citada provincia, pues había noticias relativas a la existencia de un tablero de juego antiguo, sin especificar el tipo del mismo, reutilizado en los muros exteriores del templo.
Una vez en el lugar, pudimos comprobar que existía en el muro externo del lateral norte de la iglesia, un sillar de unos 33 centímetros de ancho por 80 centímetros de largo, que poseía en uno de sus extremos un grabado de un cuadrado de unos 30 centímetros de lado, que posee en su interior, dos cuadrados concéntricos más, de forma irregular,de los que no podemos aportar las medidas precisas pues nos fue imposible llegar a la zona en que se encontraba la piedra grabada reutilizada en el citado muro. Por el diseño que podemos observar, nos encontramos ante una representación de un tablero de alquerque de nueve, bien conocido y habitual en época romana, aunque ya lo podemos ver en épocas romanas.
La iglesia en la que se encuentra reutilizado es un claro ejemplo de templo rómánico gallego, modificado en época barroca, en su campanario y sacristía sobre todo. De plena época medieval( siglos XII-XIII), poseemos bellos ejemplares de canecillos en las fachadas laterales, con motivos vegetales, zoomorfos y antropomorfos y aún conserva la puerta principal original con inscripción en el tímpano incluida y una bien conservada puerta lateral, en su lado sur. Es por su lateral norte, en donde se adoso una pequeña sacristía, datable hacia los siglos XVII-XVIII, en donde se ubica el sillar reutilizado, encima de la misma, que posee el grabado objeto del presente comentario.
Nota.- En las imágenes que ilustran el comentario, vista parcial del lateral norte de la iglesia románica con la sacristía citada, algunos de los los canecillos románicos mencionados y detalle del tablero de alquerque de nueve grabado en uno de los sillares reutilizados para construir dicho muro.