domingo, 16 de diciembre de 2007

ALQUERQUES DE NUEVE EN (POIO,PONTEVEDRA)





Realizando diversos viajes para la localización o comprobación de la existencia de juegos de tableros, de origen romano o medieval, por nuestra geografía, nos hemos encontrado con el hallazgo de diversos soportes de estos juegos, reutilizados en paredes de diversas edificaciones religiosas, cuya cronología es bien posterior a la datación que tenemos a este tipo de juegos.
Hoy nos vamos a detener en dos piezas que representan el luego conocido como "alquerque de nueve", que se encuentran reutilizadas en dos de las citadas construcciones en el ayuntamiento de Poio, en la provincia de Pontevedra.
El primero de podemos ver en una piedra empotrada en el muro interior, del lateral norte, de la conocida ermita de Nosa Señora da Renda, en la parroquia de Combarro. Justo delante de la entrada del lateral opuesto, vemos grabados tres cuadrados concéntricos, unidos por cuatro líneas perpendiculares axiales, una en cada uno de los lados, poseyendo una pequeña cazoleta en su zona central, correspondiendo al diagrama convencional del mencionado tablero de juego. El cuadro mayor mide 23 X 23 centímetros de lado; el intermedio, 17 X 17 centímetros; y por último, el más pequeño tan sólo mide 11 centímetros de lado.
El segundo podemos observarlo en un sillar en el muro del lateral sur de la iglesia parroquial del Divino Salvador de Poio, pudiendo comprobar que parte de la piedra utilizada y que presenta los grabados a estudiar, se encuentra fragmentada por su lado derecho y ello nos impide poder medir completamente los cuadrados más exteriores. Así, tenemos que sólo del menor de ellos, conocemos las medidas justas ( 14 X 14 centímetros ) y no posee cazoleta central como ocurría en el ejemplo anterior; el intermedio mide un lado 23 centímetros, pero no podemos decir con certeza cuanto mide la totalidad de los otros ( llegamos hasta 19 centímetros, por la ruptura mencionada); y lo mismo sucede con el más exterior, del que podemos también decir que uno de sus lados mide 33 centímetros, desconociendo las medidas de los otros ( llegando a los 25 centímetros, también por la citada circunstancia). Tenemos que tener presente, que aunque podemos hablar de cuadrados concéntricos grabados, en ocasiones no corresponden necesariamente a un cuadrado perfecto, de lados iguales y más bien tenemos que hablar de figuras cuadrangulares, las representadas en los grabados realizados, posiblemente debido a diversos factores que motivaron su mala ejecución, como podrían ser, la dureza de la piedra en que se grabaron; la inmediatez de su realización; la poca habilidad de la persona que los realizó; etc.
La aparición de estas piezas reutilizadas en un contexto de cronología posterior, nos puede dar una pista de que en la misma zona o cercana podría haberse ubicado una construcción anterior, mucho más antigua y una vez que ésta estuviera destruida, se hubieran reutilizado ciertas piedras para levantar la nueva edificación pétrea, habiéndose perdido ya el sentido de la función para los que fueron realizados los grabados rupestres y así tenemos que unos tableros de juego que originalmente tendrían que estar realizados en piedras colocadas en posición horizontal para hacer posible la colocación de las fichas y el desarrollo del juego en si, hoy los encontrados reutilizados en posición vertical, ya no poseyendo la utilidad para la que fueron realizados.
Nota.- En las imágenes que ilustran este comentario, de arriba a abajo: detalle del alquerque de la ermita Nosa Señora da Renda y vista general de la misma, con la ría de Pontevedra al fondo; y a continuación, el alquerque incompleto de la iglesia parroquial de nuestro Divino Salvador de Poio.